Marri marri pu peñi ka pu lamngen; marri marri pu chacha, pu ñaña, vlcha, weche, ka pu pichikeche:
Hola niños y niñas, jóvenes, abuelas y abuelos, hola hermanas y hermanos:
Salimos de viaje hace un tiempo, a un encuentro en Bolivia. En este círculo conocimos a algunas personas de las naciones Hopi, Havasupai y otras; gente medicina, hermanas y hermanos; abuelitas y jóvenes. Desde que mantenemos una comunicación con ellas, luego de haber intercambiado medicinas, buenas conversaciones y mensajes de las distintas tierras y de la ceremonialidad que nos ha sido legada, hemos recibido noticias de gentes, pueblos, abuelas y gente medicina de las tierras Hopi, Lakota y otras.
Entre éstas, nos ha llegado el mensaje de Arvol Looking Horse, (caballo que mira) de la Nación Lakota. Él es el guardián de la Pipa sagrada (Chanupa) que le fue entregada al pueblo Lakota por la Mujer Búfalo Blanca, hace mucho tiempo. Es un mensajero también, de la palabra de las abuelas y los abuelos de ahora y de antes.
He traducido la carta para que llegue a nosotr@s antes de este WE TRIPANTU, ya que él hace una convocatoria para orar y hacer ceremonias en este día, en todo el mundo, con el propósito sagrado de sanar a la Ñuke Mapu, nuestra Madre Tierra y a sus hijos e hijas que somos.
Muchas gracias y bendiciones, Pájaro Blanco
¡Una gran urgencia! A todos los dirigentes espirituales y religiosos del mundo: Mis parientes;
Ha llegado el momento de hablar a los corazones de todas las naciones y sus dirigentes. Les pido desde el fondo de mi corazón, que se unan desde el Espíritu de sus naciones en oración.
Nosotros, del corazón de la Isla de las tortugas, tenemos un gran mensaje para el mundo; hemos sido guiados para hablar desde todos los animales blancos que muestran su color sagrado, que han sido las señales para que oremos por la vida sagrada de todos los seres.
Mientras escribo este mensaje para ustedes, muchas naciones animales están siendo amenazadas, aquellos que nadan, aquellos que se arrastran, aquellos que vuelan y la nación de las plantas, eventualmente serán afectados por el desastre petrolero en el Golfo. Los peligros a los que nos enfrentamos en este tiempo no son de espíritu. La catástrofe que ha sucedido con el derrame de petróleo que parece el sangramiento de la Madre Tierra, es hecha por errores humanos, errores que no podemos darnos el lujo de seguir cometiendo.
He pedido, como Guías Espirituales, que nos unamos en rezo con nuestras comunidades globales. Mi preocupación es que estos sucesos serios continuarán empeorando, como un efecto dominó del cual nuestros ancestros nos advirtieron en sus profecías.
Sé en mi corazón que hay millones de personas que sienten que nuestros rezos por el bien de nuestra Abuela Tierra ya están pasados del plazo. Creo que nosotros como personas espirituales debemos reunirnos y enfocar nuestros pensamientos y nuestros rezos en permitir que se sanen las muchas heridas que han sido causadas a la Tierra. Tal como honramos el Ciclo de la Vida, llamemos a círculos de oración globalmente para asistir en la sanación de la Abuelita Tierra (nuestra Unc’l Maka).
Pedimos rezos para que el derrame de petróleo, este sangramiento, se detenga. Que los vientos se calmen para asistir en el trabajo. Oremos por que la gente sea guiada a reparar este error. Y que busquemos también vivir en armonía, mientras optamos por la decisión de cambiar el camino destructivo en el que estamos.
Mientras oramos, comprenderemos plenamente que estamos todos conectados. Y que lo que creamos puede tener un efecto duradero en toda la vida. Entonces que nos unamos espiritualmente, todas las naciones, todos los credos, una oración. Junto con este esfuerzo inmediato, también les pido por favor que recuerden el 21 de junio, Día Mundial de la Paz y Oración/Día de honrar los Sitios Sagrados. Ya sea en un lugar natural, un templo, una iglesia, sinagoga o simplemente en tu propio espacio sagrado, unámonos en oración por toda vida, por una buena toma de decisiones de parte de nuestras naciones, por el futuro y bienestar de nuestros niños y niñas y de las futuras generaciones.
Onipikte (que vivamos),
Jefe Arvol Looking Horse (Caballo que Mira) Guardián de 19ª generación de la Pipa Sagrada de Vaquilla de Búfalo Blanca (Wolakota.org)